DÉCADA 2000

Amo la espontaneidad de las manchas, la fuerza de los trazos, el blanco de la tela. Pinto con acrílico porque soy impaciente e impulsivo, porque me obliga a tomar decisiones rápidas. Disfruto mucho del proceso… sólo sé cuándo empiezo, pero no, en qué terminará.